13/01/2026
Más allá del alimento seco: aditivos en el mercado de alimentos para mascotas
Por Erika Stasieniuk
La respuesta se encuentra en la intersección de la ciencia nutricional, el comportamiento del consumidor y la estrategia de mercado.
¿Qué valoran los dueños de mascotas?
La creciente humanización de los animales de compañía ha transformado la percepción de los dueños sobre la comida de sus mascotas. Hoy en día, no solo buscan saciar su apetito, sino también prevenir enfermedades, cuidar su salud y promover su bienestar, lo que refleja la preocupación por su propia nutrición y salud.
Este cambio de comportamiento lo confirman Hobbs Jr. y Anderson (2024), quienes investigaron qué afirmaciones de propiedades saludables realmente aportan valor a los consumidores. En un estudio de casi 1600 alimentos secos para perros, los autores observaron que los dueños de mascotas están dispuestos a pagar más por beneficios específicos.
La afirmación "alivio de alergias", por ejemplo, mostró un sobreprecio de hasta el 22,7 %. Afirmaciones como "salud digestiva" y "piel sensible" también se correlacionaron con un mayor valor percibido. Términos genéricos como "vitaminas y minerales" o "cuidado dental" se asociaron con una menor disposición a pagar, lo que indica que se perciben como atributos básicos en lugar de diferenciadores. Para la industria, estos datos ofrecen una orientación estratégica: las afirmaciones claras y específicas con beneficios visibles son más valoradas y pueden justificar un posicionamiento premium.
Aplicaciones de los aditivos funcionales en la nutrición canina y felina
Para que una afirmación funcional trascienda el marketing, debe estar respaldada por ingredientes de eficacia demostrada.
Los aditivos siempre han sido parte integral de las formulaciones, ya sea con fines tecnológicos, sensoriales, nutricionales o zootécnicos. Sin embargo, hoy en día, su papel va más allá: se han convertido en herramientas estratégicas para la diferenciación y el valor comercial.
Los prebióticos, los antioxidantes naturales, los ácidos grasos esenciales y otros se han incorporado cada vez más a las formulaciones, no solo por su funcionalidad técnica, sino también por el atractivo comercial que generan. Entre estos, destacan los ingredientes con un efecto funcional en la salud intestinal, como los manano-oligosacáridos (MOS), los fructo-oligosacáridos (FOS) y la pulpa de remolacha.
Según Singla y Chakkaravarthi (2017), los prebióticos como la inulina y los FOS son fibras no digestibles que sirven como sustratos para bacterias intestinales beneficiosas, como las bifidobacterias y los lactobacilos. Algunos estudios clásicos destacan sus beneficios:
Equilibrio de la microbiota intestinal (Gibson y Roberfroid, 1995).
Mayor absorción de minerales como el calcio y el magnesio (Scholz-Ahrens et al., 2007).
Modulación de la respuesta inmunitaria (Lomax y Calder, 2009).
Reducción de compuestos inflamatorios en el colon (Slavin, 2013).
Los MOS son carbohidratos funcionales extraídos de las paredes celulares de levaduras, principalmente de Saccharomyces cerevisiae. Estos compuestos actúan como aliados para la salud intestinal al impedir que las bacterias patógenas se adhieran a la mucosa. Esto se debe a que los MOS ocupan los sitios de unión de las células epiteliales, impidiendo la adhesión de microorganismos dañinos, un mecanismo conocido como exclusión competitiva. Además de este efecto protector, los MOS estimulan las células de defensa llamadas macrófagos al saturar los receptores de manosa presentes en las glicoproteínas de la superficie celular (Macari y Maiorka, 2000; Strickling et al., 2000).
La pulpa de remolacha, a su vez, es una fibra moderadamente fermentable, rica en fibra soluble e insoluble. Contribuye con el equilibrio de la microbiota, mejora la consistencia de las heces y favorece el tránsito intestinal regular. Además, su fermentación parcial en el colon genera ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, que sirven como fuente de energía para los colonocitos y contribuyen con la integridad de la mucosa intestinal (Swanson et al., 2002).
Por lo tanto, afirmaciones como 'favorece la salud digestiva' o 'equilibra la flora intestinal' cobran credibilidad cuando se incluyen en la formulación ingredientes como la inulina, los FOS, los MOS o la pulpa de remolacha. Esta conexión entre funcionalidad y etiquetado es esencial para generar confianza y la percepción de un valor real.
Del ingrediente al posicionamiento en el mercado
El reto para las marcas reside en traducir la complejidad técnica en mensajes claros, atractivos y accesibles.
En lugar de mencionar "inulina" en los ingredientes, es posible destacar: "fibra prebiótica natural de raíz de achicoria, que promueve la salud intestinal".
Este enfoque educa al consumidor y refuerza la legitimidad de la afirmación funcional. Los ingredientes funcionales no deben simplemente enumerarse; deben transformarse en diferenciadores percibidos y valorados.
Otros ejemplos relevantes:
Omega-3 (de aceite de pescado o linaza): asociado con la salud de la piel, el brillo del pelaje y el bienestar articular.
Vitamina E y selenio: antioxidantes naturales que refuerzan el sistema inmunitario.
Glucosamina y condroitina: presentes, frecuentemente, en alimentos para perros mayores o de razas grandes, lo que respalda su efecto beneficioso para las articulaciones.
La eficacia comercial de estas promesas se basa en tres pilares:
Un ingrediente funcional basado en evidencia científica y una dosis eficaz comprobada mediante estudios.
Claridad y transparencia en la comunicación de los beneficios.
Alineación entre la propuesta de valor y el posicionamiento de precios.
Oportunidades en un nuevo escenario
La búsqueda de alimentos más saludables, específicos y funcionales ya no es una tendencia: es el nuevo estándar en el mercado de alimentos para mascotas.
En un mercado cada vez más competitivo, las marcas que combinen con éxito ciencia, formulación y una estrategia de comunicación eficaz, estarán mejor posicionadas para atender a un consumidor cada vez más exigente y bien informado.
Los prebióticos y otros aditivos funcionales, cuando se aplican con experiencia técnica y un propósito definido, tienen el potencial de transformar el alimento seco en verdaderas herramientas para la salud y el bienestar de perros y gatos. El mercado está abierto a marcas que ofrecen más que nutrición; generan confianza.
Un etiquetado ideal va más allá de promesas atractivas: convence a los consumidores al presentar una lista de ingredientes alineada con la ciencia que respalda cada afirmación. Al tender este puente entre la formulación y la comunicación transparente, la industria avanza en su misión de promover una vida más larga y saludable para perros y gatos.
Por Marcos Borges S. Rosa, Marcela Lobo N. Lima y Erika Stasieniuk
Fuente: All Pet Food Magazine
Sobre los autores
Marcos Borges S. Rosa es zootecnista con posgrado en nutrición canina y felina y maestría en ciencias veterinarias por la UFU. Ofrece servicios de nutrición para perros y gatos presencialmente y en línea. Contacto: www.marcosnutripet.com | Instagram: @marcosbsrr
Marcela Lobo N. Lima es veterinaria con posgrado en nutrición canina y felina por la Unyleya y trabaja como formuladora. Contacto: marcela.nasc21@hotmail.com | Instagram: @marcelanasc
Erika Stasieniuk es zootecnista con doctorado en nutrición canina y felina por la UFMG. Es socia fundadora de SFA Consultoria y trabaja como consultora técnica en el desarrollo de alimentos e ingredientes para perros y gatos.
Contacto: erika_stasieniuk@sfa-consultoria.com | Instagram: @erikastasieniuk
Referencias
Gibson, G. R., e Roberfroid, M. B. (1995). Dietary modulation of the human colonic microbiota: introducing the concept of prebiotics. The Journal of Nutrition, 125(6), 1401–1412.
Hobbs Jr., L., e Anderson, A. (2024). Assessing Price Premiums of Health and Wellness Product Attributes in Pet Food: Implications for Product Positioning and Marketing Strategies.
Lomax, A. R., e Calder, P. C. (2009). Prebiotics, immune function, infection and inflammation: a review of the evidence. British Journal of Nutrition, 101(5), 633–658.
Singla, V.; Chakkaravarthi, S. (2017). Applications of prebiotics in food industry: A review. Food Science and Technology International 23(8) 649–667. DOI: 10.1177/1082013217721769.
Macari, M.; Maiorka, A. Função gastrintestinal e seu impacto no rendimento avícola. In: CONFERÊNCIA APINCO'2000 DE CIÊNCIA E TECNOLOGIA AVÍCOLAS, 2000, Campinas.
Scholz-Ahrens, K. E., et al. (2007). Prebiotics, probiotics, and synbiotics affect mineral absorption, bone mineral content, and bone structure. The Journal of Nutrition, 137(3 Suppl 2), 838S–846S.
Slavin, J. (2013). Fiber and prebiotics: mechanisms and health benefits. Nutrients, 5(4), 1417–1435.Swanson, K. S., et al. (2002). Fruit and vegetable fiber fermentation by gut microflora from canines. Journal of Animal Science, 80(10), 2725–2734.