La nutrición de perros y gatos está evolucionando a un ritmo sin precedentes. Impulsados por la humanización de las mascotas y por consumidores cada vez más atentos a la salud y al bienestar animal, los alimentos funcionales han ganado protagonismo en el mercado global.

Entre los ingredientes más valorados se encuentran los ácidos grasos omega-3 de cadena larga, especialmente el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico), reconocidos por su contribución al desarrollo cognitivo, la salud cardiovascular, el soporte articular y el mantenimiento de la salud de la piel y el pelaje. Asimismo, el EPA ha sido ampliamente estudiado por su participación en la modulación de procesos inflamatorios, un aspecto clave para la salud y el bienestar de los animales de compañía.

Sin embargo, el crecimiento sostenido de la demanda mundial de omega-3 plantea un desafío importante para toda la cadena de valor. Históricamente, la principal fuente comercial de EPA y DHA ha sido el aceite de pescado. No obstante, la disponibilidad de este recurso depende directamente de poblaciones de peces silvestres, cuya capacidad de suministro permanece relativamente estable mientras la demanda continúa creciendo.


Una demanda creciente frente a una oferta limitada

 


Durante las últimas décadas, el interés por los omega-3 se ha expandido significativamente en diversos sectores, incluyendo la nutrición humana, la acuicultura y la alimentación de mascotas. Como consecuencia, la demanda global de EPA y DHA crece a un ritmo superior al de la oferta disponible.

De acuerdo con análisis de mercado publicados por GOED, la demanda mundial de EPA y DHA continúa aumentando mientras la disponibilidad de fuentes tradicionales permanece limitada. Al mismo tiempo, una parte significativa de los omega-3 marinos producidos globalmente se destina a la acuicultura, incrementando la competencia por recursos compartidos entre diferentes industrias.

Según datos de la FAO y de la Marine Ingredients Organisation (IFFO), la producción mundial de aceite de pescado se ha mantenido relativamente estable durante las últimas décadas, reflejando las limitaciones inherentes a una materia prima dependiente de recursos naturales finitos. Esta situación genera desafíos relacionados con la disponibilidad de materia prima, la volatilidad de precios y la seguridad de abastecimiento para los fabricantes de alimentos para mascotas.


Más allá del pescado: el origen real de los omega-3
 


Aunque tradicionalmente los omega-3 se asocian con el pescado, los peces no son su fuente original.

En los ecosistemas marinos, las microalgas son las verdaderas productoras de EPA y DHA. A través de la cadena alimentaria, estos nutrientes son transferidos a organismos superiores, incluyendo los peces que, posteriormente, se utilizan para producir aceite de pescado.

Los avances en biotecnología han permitido acceder directamente a esta fuente primaria mediante el cultivo controlado de microalgas marinas. De esta forma, es posible producir aceites ricos en EPA y DHA sin depender de recursos pesqueros, manteniendo al mismo tiempo altos niveles de calidad y consistencia.


Sostenibilidad como requisito para el crecimiento futuro


La sostenibilidad se ha convertido en uno de los principales criterios de decisión para los consumidores, fabricantes y retailers.

En el caso de los omega-3, el desafío no solo consiste en reducir la huella ambiental, sino también en garantizar que el crecimiento futuro del mercado no incremente la presión sobre los ecosistemas marinos. La preservación de la biodiversidad marina se ha convertido en una preocupación creciente para los gobiernos, organizaciones internacionales y empresas vinculadas a la cadena alimentaria.

Según estimaciones de la FAO, miles de millones de peces son capturados cada año para abastecer las diferentes cadenas productivas que dependen de ingredientes marinos. En este contexto, las fuentes alternativas de EPA y DHA ofrecen una oportunidad para ampliar el acceso a estos nutrientes esenciales sin aumentar la dependencia de recursos pesqueros limitados.

Las fuentes basadas en microalgas permiten desacoplar el crecimiento de la demanda de omega-3 de la extracción de recursos marinos. Al tratarse de una tecnología escalable y controlada, ofrecen una alternativa capaz de acompañar el crecimiento futuro de la industria sin depender de las fluctuaciones propias de las pesquerías.

Además, diversos análisis de ciclo de vida (ACV) han mostrado que las fuentes de omega-3 derivadas de microalgas pueden presentar ventajas ambientales frente a determinadas fuentes convencionales, reforzando su potencial como herramienta para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles.


Calidad, seguridad y consistencia para la industria pet food


Además de los beneficios ambientales, las fuentes de omega-3 derivadas de microalgas presentan ventajas relevantes para los fabricantes de alimentos para mascotas.

La producción en sistemas cerrados y controlados favorece la trazabilidad y la consistencia entre lotes, aspectos cada vez más valorados por la industria. Asimismo, permite una mayor previsibilidad en el suministro, independientemente de los factores climáticos, geográficos o estacionales que puedan afectar la disponibilidad de materias primas marinas.

La estabilidad durante el almacenamiento y procesamiento constituye otro factor clave para preservar el valor nutricional de los omega-3 y garantizar el desempeño esperado en el producto final.


El futuro de los omega-3 en la nutrición de mascotas


La industria pet food enfrenta el desafío de responder simultáneamente a tres demandas crecientes: mejorar la salud y el bienestar de las mascotas, garantizar la seguridad de suministro de ingredientes estratégicos y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles.

En este contexto, las fuentes de omega-3 obtenidas a partir de microalgas representan una de las innovaciones más prometedoras para el futuro de la nutrición animal. Al proporcionar acceso directo a EPA y DHA desde su fuente original, estas tecnologías permiten ampliar la disponibilidad de nutrientes esenciales mientras contribuyen a la preservación de los recursos marinos.

La evolución de la nutrición de mascotas no dependerá únicamente de ofrecer más beneficios funcionales, sino también de cómo se obtienen estos beneficios. En un escenario donde la demanda de omega-3 continúa creciendo y la sostenibilidad se convierte en una condición indispensable para el desarrollo de la industria, las microalgas representan una oportunidad concreta para ampliar el acceso al EPA y DHA sin comprometer el futuro de los océanos.


Por Natália Alessandra M. Moraes, Especialista Técnica para Pet Food en Latinoamérica - dsm-firmenich
Fuente: All Pet Food Magazine

Referencias 
1.    FAO – The State of World Fisheries and Aquaculture (SOFIA). 
2.    IFFO – Marine Ingredients Organisation: Fish Oil and Marine Ingredients Market Data. 
3.    GOED – GOED Exchange 2024: Global EPA & DHA Supply and Demand Analysis. 
4.    Research Institute of Sweden (RISE) – validação independente de estudos de Análise de Ciclo de Vida (LCA) comparando fontes de ômega-3 derivadas de microalgas e fontes convencionais


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