28/08/2025
Consumo redefinido en la clase media: ¿Un nuevo desafío para las marcas pet food en Argentina?
La transformación del consumo en Argentina no da tregua. Hoy, el 76% de los argentinos pertenece a los estratos bajos o medios bajos, según el estudio 'Argentina 2025 – El desacople', elaborado por Moiguer. La clase media pasó de representar el 64% de la población en 2011 al 44% actual. A su vez, el poder adquisitivo real cayó un 54% desde 2017. Estas cifras reflejan un país donde el consumo dejó de ser aspiracional para volverse esencial. Y el sector de alimentos para perros y gatos no está ajeno a esta realidad.
En este contexto, el consumidor también cambió. El pet lover argentino —más comprometido con el bienestar de sus animales que nunca— sostiene el gasto en pet food incluso en tiempos de crisis. Pero lo hace con un enfoque más consciente: prioriza la relación calidad-precio, evalúa ingredientes, confía en marcas cercanas y busca productos funcionales. La emocionalidad persiste, pero ya no alcanza con hablarle solo al corazón. Hoy también se le exige coherencia a la marca, disponibilidad en puntos de venta y una propuesta que esté alineada con su realidad económica.
Las empresas del sector enfrentan entonces un doble desafío: no solo deben sostener su posicionamiento, sino también adaptarlo a una pirámide social más fragmentada y vulnerable. La estrategia de "lujo accesible" pierde fuerza frente a un consumidor que busca una compra coherente, no ostentación. Casos como Old Prince, con un portafolio segmentado con necesidades adaptado a las necesidades de los consumidores, tanto en precio como en calidad, se consolidan por ofrecer valor percibido sin resignar funcionalidad.
La oportunidad para las marcas pet food está en cinco claves:
Desarrollar productos con valor nutricional real a precios competitivos, capaces de sostener su promesa incluso en contextos de ajuste.
Reforzar la presencia en los canales adecuados, tanto físicos como digitales, adaptando la logística a una distribución más eficiente.
Segmentar las propuestas según perfil del consumidor y tipo de mascota, entendiendo que no todos los pet lovers buscan lo mismo.
Usar tecnología para eficientizar procesos, desde la producción hasta la toma de decisiones comerciales.
Fortalecer la red comercial, con estrategias simples, que minimicen el estrés y el riesgo en cada operación.
Fortalecer el vínculo emocional, pero desde una narrativa honesta, empática y sustentada en datos.
Pasamos de un mercado de oferta a un mercado de demanda. El consumidor argentino ya no compra 'por si acaso' y mucho menos 'por estatus'. Hoy compra con conciencia, con cálculo, pero también con amor. Porque, aunque la clase media se haya debilitado, el vínculo con los animales de compañía se fortaleció. Las marcas que entiendan esta complejidad —y no la subestimen— serán las que lideren la nueva era del pet food en el país.
Por Lic. Marcos Giordano, Director de Marketing Global Agroindustrias Baires
Lic. Agustina Magallanes, Responsable Marketing y Comunicación Agroindustrias Baires
Fuente: Agroindustrias Baires